Título: Siete golpes de Estado marcan historia de Honduras en los últimos 50 años.
Autor: Aurelio Gil Beroes.
Tomado de: ABN
El golpe de Estado perpetrado por militares y la Oligarquía hondureña contra el Gobierno constitucional del presidente Manuel Zelaya, es el séptimo que se produce en ese país en los últimos cincuenta años.
La convulsa historia que registra esta nación centroamericana durante el siglo XX también guarda en sus anales la experiencia de 21 años de gobiernos militares en el período que media entre 1956 y 1982.
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Homduras es un pequeño país centroamericano de 119.492 kilómetros cuadrados, con una población de 7.8 millones de habitantes, que limita por el norte con Guatemala, por el sur con Nicaragua, por el este con el Mar Caribe y por el oeste con la República de El Salvador y con el Océano Pacífico.
La cadena montañosa centroamericana lo cruza de norte a sur, conformando un territorio de vegetación boscosa diversa, con alturas que superan los 2.700 metros sobre el nivel del mar y abundantes ríos y quebradas. El curso de su historia en el siglo XIX es muy similar a las del resto de los países latinoamericanos. Logra su independencia de España el 28 de septiembre de 1821 y el resto de la centuria transcurre dentro de la interna pugna política de liberales y conservadores, en medio de repetidos esfuerzos por consolidar la unidad política de los países de la región.
En la segunda década del siglo pasado desaparece el Partido Conservador, que es sustituido por el Partido Nacional. En 1924, el país se convierte en el mayor productor de bananas del mundo, de la mano de la United Fruit Company (UFC), una de las principales transnacionales estadounidenses del ramo.
La injusta distribución de la riqueza proveniente de la explotación del banano, generó ese año serias revueltas de los braceros, pequeños comerciantes y el pueblo en general, que fueron sofocadas y reprimidas por una invasión de los marines estadounidenses. La explotación del banano por esta transnacional y otras como Standard Fruit Company (SFC) y la Cuyamel Fruit Company (CFC), convierten a Homduras, Guatemala y Costa Rica en “repúblicas bananeras”, peyorativo sobrenombre que les aplica el capitalismo internacional.
En Honduras , estas empresas con su enorme poder intervienen en la vida política y militar del país, comprando y sobornando gobiernos. La United Fruit Company se alía con el Partido Nacional Hondureño, y la Cuyamel Fruit Company con el partido Liberal. En 1929, la UFC compra a la Cuyamel y se convierte en la mayor propietaria del país, con enormes concesiones en todo el territorio.
En el terreno político, la primera mitad del siglo XX transcurre en un largo proceso de alternabilidad en el gobierno por parte de liberales y nacionalistas, que sólo se vio interrumpido por el gobierno dictatorial del nacionalista Tiburcio Carías Andino, quien gobernó al país entre 1933 y 1949.
El primer golpe de Estado en Honduras durante el siglo XX ocurrió el 21 de octubre de 1956, cuando las Fuerzas Armadas derrocaron al presidente Julio Lozano Díaz, del partido Liberal, electo en 1954. Una Junta militar asumió el gobierno, por un año.
En 1957, resulta electo el liberal Ramón Villeda Morales, quien debía gobernar hasta 1963, pero antes de concluir ese año, el 3 de octubre, es derrocado por un movimiento militar liderado el coronel Oswaldo López Arellano, quien gobernará por un período de 8 años, hasta 1971.
Ese año resulta electo en comicios generales, el nacionalista Ernesto Cruz, pero otro movimiento militar, también dirigido por el coronel López Arellano, lo depone. De aquí en adelante, en un período de nueve años continuos, se desencadenará una serie de golpes militares con nuevos protagonistas castrenses en la escena.
En 1975, López Arellano, en su segundo gobierno, es derrocado por el General Juan Alberto Melgar Castro, quien tres años después es separado del cargo por una Junta Militar, que gobernará hasta 1980.
Esta Junta Militar fue depuesta por el golpe del General Policarpo Paz García quien gobernó hasta 1982. Durante estos dos últimos gobiernos de los militares hondureños, se acentuó la relación con las fuerzas armadas de los Estados Unidos y aumentó la presencia de asesores militares de ese país. La Base Militar de Palmerola, al este de Comayagua, la antigua capital de Honduras, fue utilizada por el Gobierno norteamericano para organizar, motorizar y apoyar todo el movimiento bélico que desplegó contra la revolución sandinista de Nicaragua, con la llamada “contra”, guerra que no sólo generó pérdidas políticas y económicas incalculables a ese país, sino decenas de miles de muertos.
El golpe de Estado que el domingo 28 de junio derrocó al Presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, tiene una característica que lo diferencia de los otros seis ya referidos. Y es que es el único golpe dado por militares en el que el derrocado es sustituido por un civil. En todos los golpes militares anteriores, aún contra militares en el poder, fueron hombres de armas los que asumieron la presidencia. Esto es coherente con la coartada esgrimida por los golpistas de Tegucigalpa, quienes han tratado de hacer creer al mundo que no hubo golpe de Estado y que los sucesos desencadenados son consecuencia del estricto apego a la Constitución Nacional por parte de las instituciones y las autoridades que las representan.
Este proceder, sin embargo, parece evidenciar el acuerdo entre la oligarquía hondureña y las cúpulas militares, para golpear al movimiento progresista latinoamericano por su eslabón más débil: Manuel Zelaya, presidente de Honduras. Un acción tipo globo de ensayo, que ha tratado de sondear la reacción de los sectores democráticos y progresistas del América y el mundo, ante una agresión directa a los gobiernos de la región que se orientan hacia nuevos tiempos de justicia e igualdad.
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Esta página fue modificada por última vez el 17:40, 9 julio 2009.
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