"El arzobispo Romero fue asesinado por un francotirador que salió de un coche rojo que al parecer estaba aparcado justo ante la puerta de la capilla del Hospital de la Divina Providencia. El francotirador efectuó un solo disparo y huyó. Según el médico del hospital al que fue trasladado el arzobispo, la bala le había alcanzado el corazón". (New York Times -Estados Unidos.- 25 de marzo de 1980)
El 24 de marzo de 1980, Oscar A. Romero es asesinado por un francotirador mientras oficiaba misa en la Capilla de dicho Hospital.
Los funerales, celebrados en la Catedral Metropolitana de San Salvador el 30 de Marzo de 1980, se convirtieron en una batalla campal en la que las fuerzas de seguridad acometieron contra miles de salvadoreños concentrados en la plaza de la catedral, entre los que se encontraban miembros del Bloque Popular Revolucionario. El resultado: más de 40 muertos y doscientos heridos.
Al asesinato de Monseñor le siguieron otros actos de violencia terribles contra una Iglesia comprometida con el pueblo salvadoreño, como la el 2 de diciembre de 1980 o el asesinato de seis sacerdotes jesuitas en noviembre de 1989.
Los homicidas fueron los escuadrones de la muerte, al mando del ex mayor del ejército Roberto D´aubuisson Arrieta, siendo el autor del atentado el Capitán del ejército Alvaro Saravia, actualmente residiendo y protegido en Estados Unidos.
No hay páginas relacionadas con este documento.
Esta página fue modificada por última vez el 10 de enero, 2006 a las 03:19.
Todos los contenidos están disponible bajos los términos de la licencia Creative Commons.