En Argentina, sectores políticos (conservadores, radicales, socialistas) junto con la aviación de la Marina y sectores de la Iglesia católica intentaron un golpe de Estado en junio de 1955 y bombardearon la Plaza de Mayo, en el centro de Buenos Aires, con un saldo de más de 300 muertos y centenares de heridos.
El ataque se produjo con más de 20 aviones, cerca del mediodía, sobre la multitud que se encontraba en una manifestación. Los ataques continuaron hasta las 6 de la tarde. El ejército instaló tanques y baterías antiaéreas para proteger al presidente, por lo que a los insurgentes se les ordenó atacar a los miembros del ejército y a los civiles que apoyaban a Perón. Finalmente los atacantes pidieron asilo político en Uruguay.
Luego de los ataques, Perón pidió calma a la población. Pero sus seguidores, en respuesta a los ataques, incendiaron tres iglesias en el centro de la capital, provocando sólo daños materiales. El 19 de septiembre las Fuerzas Armadas, dirigidas por el General Aramburu y el Almirante Isaac Rojas, derrocaron al Presidente Perón mediante lo que llamaron “Revolución Libertadora”, estableciendo un régimen represivo y reaccionario.
No hay páginas relacionadas con este documento.
Esta página fue modificada por última vez el 13 de enero, 2006 a las 14:11.
Todos los contenidos están disponible bajos los términos de la licencia Creative Commons.